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LAS 10 GARNACHAS QUE HAY QUE CATAR ESTE OTOÑO



Con la nueva estación a la vuelta de la esquina, proponemos una selección de vinos de garnacha (uva que el viernes 15 celebra su Día Internacional) perfecta para armonizar con sabores otoñales.


El 15 de septiembre es el Día Internacional de la Garnacha, una variedad de origen español, considerada la "madre de todas las uvas" y querida en el mundo entero por su frescura y su expresión frutal. Para celebrarlo y, ya de paso, dar la bienvenida al cambio de tiempo, seleccionamos 10 vinos especialmente interesantes para armonizar con las recetas de la temporada. Garnachas de todos los estilos y colores, para las que ya apetece ponerse una rebequita.


LA GARNACHA PERDIDA DEL PIRINEO

El Proyecto Garnachas de Vintae recupera viñedos viejos en la zona del valle del Ebro (Rioja, Aragón y Cataluña) para trabajarlos en ecológico. Esta garnacha perdida es uno de los vinos que componen la colección. Procede de una parcela singular, situada en Uncastillo, localidad zaragozana de las Cinco Villas, a 20 km en línea recta del Pirineo, y se llama así porque se encuentra literalmente perdida en la montaña, rodeada de bosque y custodiada por un antiguo torreón de vigilancia. Un tinto delicado y complejo, de los que conviene comprar de dos en dos. Precio: 22,75 euros.


VÍA EDETANA TINTO

Desde el corazón de la Terra Alta, Edetària apuesta por las garnachas fina y peluda en la nueva añada de su Vía Edetana Tinto. Estas singulares variedades toman el lugar de la syrah y la cariñena de añadas previas, aportando una complejidad cautivadora y un frescor insual. Un vino amplio, largo y persistente, completamente equilibrado y enriquecido con matices mediterráneos. Pura adicción en la copa. Precio: 15 euros.


LARROSA NEGRA

Tras Larrosa Rosé y Larrosa Blanca, Izadi completa su trilogía garnachera con este tinto que mantiene la personalidad desenfadada de los anteriores y sobresale por ser fresco, goloso y estructurado al mismo tiempo. El secreto está en la selección de garnachas viejas y en el trabajo cien por cien manual de esta bodega de la Rioja Alavesa. Un vinazo para todo tipo de paladares (y bolsillos), perfecto para acompañar los sabores del otoño. Precio: 7,90 euros.


CASTELL DE REMEI GARNATXA

El primer monovarietal de esta bodega situada en la comarca de las Garrigues (Lleida) está dedicado a la garnacha de viña vieja. Un vino procedente de cepas plantadas en altitud trabajadas de manera ecológica, parcialmente fermentado con raspón y con una ligera crianza en tina de roble francés, que se muestra intenso y profundo. Con nervio, fácil de beber y tremendamente sabroso. Para iniciarse en las maravillas de Costers del Segre. Precio: 14,60 euros.


EL ARCA VIÑEDO SINGULAR

Situado en el corazón del Barrio de Bodegas de Quel, el emblemático enclave del siglo XVIII que resume la vocación histórica de esta localidad riojana con el vino, su cultura y su alma, Queirón realiza con este vino un viaje al pasado y a la viticultura ancestral de la Rioja Oriental. Un vino extraordinario que nace de garnachas centenarias de un viñedo único y asombroso. La esencia del Viejo Mundo embotellada. Precio: 48 euros.


VINOS DEL VIENTO GARNACHA

Michael Cooper, winegrower californiano con acento aragonés, elabora sus Vinos del Viento a partir de viñas viejas plantadas en altitud en Aragón, donde el Cierzo se encarga de marcar el carácter de los vinos. Esta garnacha convierte en expresividad una viticultura extrema a partir de una mínima intervención en bodega. Cepas centenarias plantadas en las faldas del antiguo volcán del Monte Moncayo, en Ainzón, que dan como resultado un vino fresco, directo y desenfadado, muy vivo en boca. Para garnacheros de pro. Precio: 8,95 euros.


LAR DE MAÍA GARNACHA

Una garnacha de viñedos centenarios elaborada de manera manual, elegante e intensa con un fondo mineral. Un vino con cuerpo y persistencia, cuya preciosa botella ya adelanta que algo especial nos espera en el interior. Y es que sólo existen 700 unidades de esta joya líquida, una edición limitada con la que la bodega vallisoletana Lar de Maía se ha propuesto rompernos el corazón. Garnacha natural y sin aditivos, criada durante poco más de un año en barrica francesa, pura expresión del terroir que rodea Cubillas de Santa Marta. Precio: 39,95 euros.


ARRAYÁN GARNACHA ROSADO

Hace casi 10 años que Maite Sánchez, enóloga de Arrayán, decidió apostar por la variedad autóctona y minoritaria con la que se elabora ese rosado, y hoy tan sólo hay que probarlo para entender por qué sigue siendo el niño mimado de la bodega toledana. Garnacha peluda procedente de viñas recuperadas en Santa Cruz de Retamar, aromática, fresca, elegante y delicada. Precio: 16 euros.


MONTE REAL GARNACHA

Como tributo a la garnacha riojana, mayoritaria en la región en los años 70 y a la que hoy únicamente los viticultores más nostálgicos dan el valor que merece, este vino continúa con la esencia y la identidad de Monte Real. Se trata de un tinto de terruño, procedente de un extraordinario viñedo viejo del Alto Najerilla, que aúna la máxima expresión de la variedad y el compromiso con la calidad de la bodega. Una garnacha fresca, amable y elegante, de trago "peligrosamente" fácil y sabroso. Precio: 15 euros.


ATALAQUE GARNACHA DEL HORCAJO

Este vino, procedente de viñas prefiloxéricas con más de 100 años de historia, plantadas en la finca El Horcajo, en Fuensalida (Toledo), representa el afán de Pepe Rodríguez de Vera por rescatar viñedos singulares para elaborar vinos únicos. Una garnacha que rinde homenaje a su origen, Méntrida, a partir de unas cepas centenarias rescatadas del arranque por el joven enólogo y el agricultor Santiago Peña. Un tinto de parcela elaborado con uva seleccionada desde el campo, que pasa 12 meses en madera francesa para añadirle equilibrio, delicadeza y recorrido a una garnacha excepcional. Precio: 26,30 euros.


Fuente: elmundo.es

LARA S. LARA

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